ALLARD DE JONG

coaching de alta intensidad & formación alto voltaje                                                                                                                             

Buenos días

Soy Allard y quiero ser tu coach!


Me llamo Allard de Jong, soy coach, formador y "bufón" profesional. Me fascina la figura del bufón que desde siempre ha ocupado un lugar privilegiado junto a reyes y poderosos. Su sentido del humor, su carácter juguetón, su irreverencia, su destreza, sus perspectivas provocadoras y muy en especial su privilegio ante los poderosos para decir lo que a nadie le estaba permitido pronunciar o reírse de quien nadie osaría hacerlo, han sido sus características principales.

Tiene el insólito mérito de saber provocar con una sonrisa, un brillo en los ojos y siempre desde una intención potenciadora. Recuerda que la palabra provocar viene del latin "provocare" (llamar para hacer salir, estimular, desafiar), compuesto del prefijo pro- (hacia adelante) y el verbo vocare (llamar). 

Bienvenido a mi mundo y a un estilo de coaching que mezcla lo del "eres una persona valiosísima y validísima que se merece mi apoyo incondicional" con un humor incisivo y toques de "amor rudo" para hacerte avanzar más rápidamente hacia tus objetivos. No dudes en ponerte en contacto conmigo para comentarme lo que quieres cambiar o lograr. 

ADVERTENCIA: Informamos que el estilo de coaching de Allard de Jong no es apto para todo tipo de públicos. Aventurándote más allá del coaching tradicional sabor vainilla donde dominan el buen rollo y las buenas maneras, estás a punto de entrar en una relación que privilegia el desafío, la confrontación afectuosa, la ofensa sincera en lugar de la mentira por educación, tu responsabilidad personal, el alto voltaje, el riesgo, la audacia, la tensión, la dulce provocación, la intrusión, el feedback constructivo, el afrontar-los-hechos, la incomodidad, el ir-al-grano, las mofas y las bofetadas bien intencionadas. Estás a punto de descubrir el coaching... DE ALTA INTENSIDAD.

Yo prefiero que me ofendan con sinceridad, que me mientan por educación.